martes, 9 de junio de 2009

Bagua, la triste muestra del fracaso de una generación












Que difícil escribir sobre lo ocurrido en Bagua, cuantas posiciones encontradas, mas de 50 muertos entre nativos, policías y pobladores, fotos desgarradoras, discursos inflamados de odio y rechazo. Hace unos días mirábamos consternados por las pantallas como muchos niños estaban falleciendo por pulmonía debido al azote del frío sureño, y de pronto se produce esta revuelta con el doloroso saldo que ya esta hartamente documentado. La democracia ha perdido una vez más, ¿no hay nada que se pueda hacer?

Nadie muestra mea culpa por lo sucedido, sin embargo, se señalan mutuamente como los responsables directos. Cada quien llora a sus muertos y acumula rencores y odios a quien identifica como culpable, se crea un caldo de cultivo que podría terminar en un conflicto mayor al que ya se ha dado. Desde la historia podemos decir que se han registrado numerosos conflictos de este tipo, pero leer no es lo mismo que vivirlo. La consigna “Derrogatoria o muerte”, me trae al recuerdo la consigna de los campesinos cuzqueños del 64 que cansados de litigar con los hacendados y terratenientes se organizaron en insurgencia y se apoderaron de las tierras bajo la consigna “Tierra o muerte”, el saldo: mas de 20 campesinos muertos.

Es obvio que no es lo mismo, que son acontecimientos distintos en su carácter y fundamento, pero si hay algo que tienen en común, mas allá del lema, es el tema del hartazgo y la desesperanza en que se encuentran estas comunidades selváticas, sus problemas están relegados no desde hace años, sino décadas. ¿Cómo tomar posición sobre lo ocurrido? Brutal, los dirigentes populares que desinforman a la población y las comunidades argumentando que les van privatizar sus tierras y sus aguas con la ley 1090. Brutal el gobierno que nuevamente confunde autoridad con represión y diálogo con la intransigencia y el insulto. En circunstancias como estas asalta la duda de Mark Twain, de no saber si quienes nos gobiernan son personas preparadas que les gusta embromarnos la vida, o imbéciles enternados que nos están hablando muy enserio.

Pero en el fondo no sólo es el gobierno, es el Estado, los partidos, las instituciones. El presidente García ya manifestó su posición de lucha contra el complot internacional y la irracionalidad de los protestantes, Mulder a dicho que son terroristas y Mercedes Cabanillas que son grupos insurgentes que siguen la misma línea que los de Bolivia y Ecuador. Esto es grave, es un asunto generacional. ¿Es difícil coger un libro?, ¿es complicado delegar facultades a personas especializadas?, ¿es problemático conocer algo de la historia de los peruanos de la Selva?. La relación de las comunidades selváticas con las inversiones extranjeras ha sido una experiencia traumática, ante la más grosera indeferencia de las instituciones estatales desde la década de los cuarenta en el siglo XX. De que sirven tantos diplomados, cursos y tesis sobre temas amazónicos, cuando a la generación que esta en el poder las tres ultimas décadas, les importa un pepino y a la hora de tomar decisiones importantes, se elige la peor, violencia por violencia. La academia y la política se mantienen aun de espaldas, y si es así no tiene sentido investigar y escribir.

Graves conflictos con terribles saldos como los de Andahuaylas, Arequipa y ahora Bagua, no hacen más que mostrar que esta generación a la que pertenecen Fujimori, Toledo, García y todo su partido, no tienen el más mínimo interés por asimilar y aprender de nuestra historia. La democracia y el estado de derecho están fuera de su alcance y de su utillaje mental, por más que se esfuercen en demostrar lo contrario.

Quizá sea necesario un “mayo de 68” peruano, porque el hartazgo es grande. Una protesta donde la juventud vuelque y manifiesten todas sus frustraciones y expectativas; donde universitarios, artistas, deportistas y la sociedad civil en general expresen su repudio hacia la forma en que se gobierna y se hacen las cosas nuestro país, donde el congreso es para llorar, el poder judicial no se autoreforma, los partidos siguen funcionando bajo mecanismos clientelares, donde todos los años compatriotas sufren las consecuencias de los problemas del transporte urbano y nacional, los niños del sur se mueren de frío, se mueren de hambre, se mueren por nuestra indiferencia, porque todos los años es lo mismo, porque ya no prendemos la televisión para ver noticias sino para contabilizar los muertos del día. Donde se exija la radicalización de la democracia, pero a su vez se asuma la responsabilidad de realizarlo. Porque la generación de nuestros padres, digámoslo ya, ha fracasado.

Camilo, que es un compañero universitario con quien dialogue lo sucedido en Bagua, me soltó esta idea de refundar la política con los ideales clásicos que mostrarán Haya y Mariategui, yo creo que es necesario refundarla pero con nuestras propias expectativas, no por el simple argumento de la distancia temporal, sino por el simple hecho que lo se necesita es construir instituciones políticas que funcione eficientemente. Haya y Mariategui, grandes pensadores y políticos de su tiempo terminaron construyendo partidos donde el culto a la personalidad fue el elemento cohesionador de sus organizaciones, el mismo mal mesianico que lo vimos en sendero, en fujimori y ahora en García. Los partidos no funcionan como deberían porque son pública y declaradamente personalistas, en nuestra historia del siglo XIX y XX sucumbieron la aristocracia colonial, la oligarquía terrateniente, el gamonalismo regional, pero las raíces de la tradición autoritaria y el paternalismo todavía se mantienen en la mentalidad de la generación hoy en día gobierna y de hecho también esta en la nuestra, porque es inevitable, pero el día en que comprendamos mayoritariamente el valor que tiene la construcción y consolidación de una institución política como pilar de la democracia, sin sentir repudio o desconfianza hacia ella, entonces habremos roto con las cadenas del autoritarismo, que tanto dolor y sufrimiento nos ha traído y nos sigue trayendo hasta el día de hoy.

Dejémonos pues de torpes indiferencias y repensemos la política por lo menos desde la universidad, empezando por reflexionar si una verdadera y eficiente democracia es posible en nuestro país.

martes, 5 de mayo de 2009

Porque el "No al Colegio de Historiadores"



Se ha venido difundiendo a través de la red toda una serie de criticas hacia el proyecto de ley presentado Juan Carlos Eguren Neunschwander de la bancada de Unidad Nacional y respaldado por la Asociación de Historiadores Región Sur Arequipa, para la creaciòn de un Colegio Profesional de Historiadores del Perú, criticas que desembocan en una respuesta contundente y unánime, el NO a la creación de dicho organismo, las mismas que se ha sintetizado en un pronunciamiento general firmado por reconocidos historiadores de la comunidad académica.

Los argumentos del pronunciamiento apuntan principalmente a la violación de la libertad de expresión, la pretensión de controlar nuestro oficio y el retroceso que significaría en el estudio interdisciplinario si se aprobará dicho proyecto. Y naturalmente como estudiante de historia, una propuesta de ley de esa calaña no puede mas que indignarme, sin embargo me asaltan también otras preguntas como: ¿puede un proyecto de ley que tiene el respaldo de una asociación de historiadores contemplar propuestas de ese nivel en pleno siglo XXI?, ¿es de verdad contraproducente que exista un colegio de historiadores, teniendo en consideración que existe ya un colegio de sociólogos y otro de arqueólogos?, ¿mejoraría nuestra situación laboral el autoproclamarnos, por medio del colegio, los únicos autorizados para hablar, escribir o proyectar la historia?, ¿porqué historiadores arequipeños respaldan una propuesta como esa?, ¿qué hay de la existencia de otros colegios en países vecinos como México, cuál es su experiencia?, ¿no es acaso este proyecto una bofetada a la comunidad de historiadores, por parte de aquellos que perciben la existencia de un centralismo cultura y laboral en la disciplina?.

Obviamente, esta fuera de los limites del pronunciamiento el responder estas preguntas, pero tampoco las quiero dejar sin respuesta. Así que es momento de hacer la tarea, el mencionado proyecto se encuentra registrado en la pagina web del congreso siguiendo esta ruta:

http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/CLProLey2006.nsf

Busqueda por año: Primera Legislatura Ordinaria 2006
Enero 2007 00904/2006-CR Dictamen / COLEGIO:PROFESIONAL DE HISTORIADORES DEL PERÚ

Ingresar por Enlace Directo aquí

Y el proyecto de ley, completo y al detalle lo podemos apreciar por aquí

Entonces respondiendo a nuestra primera pregunta la respuesta es tristemente positiva, efectivamente el proyecto atenta contra nuestra libertad de interpretación histórica y en cierto tono amenazante sugiere la sanción contundente contra todo aquel que no guarde una conducta correcta y ética, que será determinada por el mencionado colegio. Sostienen además el proyecto, argumentos como el de identificar a los historiadores y ¡PERSEGUIR! a los intrusos (es decir colegas de otras áreas que ejerzan el oficio de historiadores), promover circuitos turísticos, proponer o asesorar a instituciones culturales, organizar actividades culturales nacionales e internacionales y una enorme joya que es el de “monopolizar” la representación de la comunidad de historiadores ante las autoridades del Estado. Y no sólo eso, sino que la solventación económica de dicha institución saldría de los bolsillos de los historiadores, pues se fijarían cuotas fijas y aportes extraordinarias según sea el caso.

Para ponerle la cereza a la torta se propone que la comisión que presidiría dicho colegio estaría conformado por 01 representante de todas las escuelas de historia del Perú, 01 del Consejo Nacional de Decanos, 01 de los bachilleres y graduados de historia, 01 de los estudiantes de Historia y 03 de la Asociación de Historiadores de Región Sur de Arequipa, que es la misma institución que respalda dicho proyecto y que propone como sede la ciudad de Arequipa. Al respecto una carta escrita por Jorge Valdez al congresista Juan Eguren, historiador de la PUCP, sobre las inconsistencias del proyecto y su incoherencia con la concepción histórica de nuestro tiempo.

En suma, tal y como esta planteado el proyecto resulta claro que es autoritario, antidemocrático y poco alentador respecto al futuro de nuestra libertad para ejercer el oficio. Sin embargo, que este mal planteado el proyecto, no significa que la idea sea mala, por ello las dos preguntas de la pertinencia de un Colegio y de la experiencia en otros países resulta importante. La existencia de colegios profesionales como los de sociología y arqueología en nuestro país, o el de México nos dicen algo al respecto, sin embargo mi ignorancia sobre el objeto con que fueron creados dichas instituciones y los resultados que tienen hasta la fecha, me impiden omitir opinión sobre ello. Al respecto únicamente el educador Eddy Romero Meza se ha pronunciado en la misma interrogante, y en consulta verbal a colegas colegiados lo llevó a afirmar que la creación de dichas instituciones contribuyeron en poco o nada al desarrollo de sus respectivas ciencias, pero aun así la respuesta sigue siendo parcial.

Para concluir con la pregunta de porque viene desde Arequipa este proyecto, nos empuja a pensar reflexivamente que tan centralizada esta nuestra disciplina, teniendo en consideración que nos la pasamos denunciado el centralismo burocrático, económico e institucional del Estado, sin percatarnos en el centralismo cultural en el que quizá hemos incurrido sin proponérnoslo, dicha percepción se manifiesta claramente en el blog de la AHIRSA, pero tampoco los veamos como los pobrecitos de la novela, el proyecto tiene un claro fin político y monopólico, con el objeto de ampliar las oportunidades laborales a los historiadores titulados, quitando del camino a aquellos que ejercen el oficio por estudios posgrado o doctorados en el extranjero, esto es claramente antimerocràtico, pero también da cuenta que hay una clara identificación de los causantes de su problema laboral y del porque los pocos espacios existentes son rápidamente copados por investigadores (cuya profesionalidad no discuto) que jamás vieron en su formación universitaria. Aquí aparece entonces un claro conflicto de intereses que es necesario también señalar.

La coyuntura empuja a tomar una posición sobre el tema y la mía es la del NO A ESTE PROYECTO, pero debe invitarnos a reflexionar sobre estos puntos que considero aun no tienen respuesta, pues no es sólo la libertad de los historiadores lo que se ha puesto sobre el tapete, sino todo un abanico de problemas en las que nuestra profesión se halla inmersa.

Por lo pronto los interesados en colaborar con su firma para la negativa al proyecto solo tienen que enviar un correo al blog creado para la causa.

Mas información:
- El Amautaucuna
- El Espejo de Clio
- Clio Perú
- No al Colegio de Historiadores

lunes, 20 de abril de 2009

EL DISCURSO DE LOS VENCIDOS

Hace mucho que quería escribir algo sobre el espíritu y el estado de ánimo reinante en los claustros villarrealinos, solo que me faltaba la empiria, pruebas, muestras, que dieran fe de ello. Y es que normalmente se evita hablar de política pública y abiertamente en la universidad básicamente por dos razones, una porque a los jóvenes les aburre y otra por que los docentes se autocensuran. El desencanto y el contexto es quien gobierna; coetáneos a la década de la antipolítica y el autoritarismo civil, sencillamente nos limitamos a reproducir los vicios sociales de nuestra época y pareciera que la etiqueta de “universitarios” nos ha quedado grande. No obstante, tenemos aquí una aparente excepción.

El señor que diserta en el siguiente video se llama Daniel Conche Zuta, y como podrán ver, la fecha de la filmación corresponde al 09 de diciembre del 2004. Sabemos que es profesor de la Facultad de Humanidades y que labora en ella hace bastante tiempo, no tengo mayor opinión sobre su persona, pues nunca me ha enseñado en la Escuela de Historia. Lo cual en cierta forma me brinda cierta objetividad (en el sentido positivista de la palabra) para permitirme escribir una opinión sobre su discurso, el mismo que encontré en el blog “Relación Abierta” perteneciente a unos estudiantes de la facultad de Derecho y Ciencias Políticas, recordemos que citar la fuente siempre es importante. Ahí les va.





Resumiré el discurso en tres palabras: Determinista, Fatalista y Desolador.
Es difícil saber si Daniel Conche Zuta es conciente de que lo están filmando, pues de ha ratos adopta un tono muy crítico y enfático, que resulta difícil creer que lo diría ante un público que lo podría comprometer, sin embargo, existen muchas razones para que un estudiante decida filmarlo, podría ser para comprometerlo políticamente, para difundir sus ideas, por admiración o para menoscabarlo, eso no lo sabemos. Pero lo que si podemos asegurar es que repite ese discurso con relativa frecuencia en ese salón y probablemente en otros también, y por eso el estudiante planifica y realiza la filmación.

Daniel Conche Zuta es determinista porque “es la verdad”, utiliza esa frase al terminar cada idea o afirmación, así son las cosas, sus experiencias personales y colectivas le han llevado a ser tajante para muchas cosas, como se aprecia en el video, no se puede esto o no se puede aquello, porque las cosas son así y no hay nada que hacer al respecto. Es la posición de un hombre que no ve mas allá de lo que pueden ver sus ojos o sentir sus sentidos, que niega la complejidad de la vida y de los hombres por el simple hecho que jamás lo ha visto o porque no le consta, no le cuadra o no lo puede pensar de otra manera. Pero no nos hagamos los tontos, que de esos hay varios en la universidad y en la calle también, “la política es cochina”, “la justicia es corrupta”, “la democracia no se come”, son verdades muy populares y no muy lejanas de la realidad, es decir que no nacieron de la simple imaginación sino que es producto de una serie de experiencias compartidas que tienen como consecuencia las mencionadas sentencias, ¿entonces cual es el problema con su afirmación?. Es simple, que si te la crees, te paraliza y caes en la inacción, la misma que no conduce a ningún lado. Entonces no serás parte de la solución sino más bien del problema.

Consecuentemente con su determinismo, prosigue con un penoso fatalismo reduccionista que podemos interpretar de la siguiente forma para no citar textualmente: Como la universidad esta en crisis, entonces estudia por tu cuenta, no esperes nada de ella, aquí dicta cualquiera, es mas no necesitabas haber ingresado, pues nuestros grandes pensadores no fueron universitarios (sino voluntaristas). A las autoridades no les interesa nuestra formación, mucho menos nuestro porvenir, por tanto preocúpate por ti mismo porque aquí nadie se preocupa por ti. El problema de los docentes universitarios es que les pagan una miseria y los pocos buenos son maltratados. Nuestra crisis en realidad es la crisis de la universidad pública en general. Por lo tanto estamos jodidos y cada quien que baile con su propio pañuelo. ¿Quién hablo aquí, Daniel Conche Zuta o toda una generación?, ¿Quién esta frente a la cámara, un hombre que se cansó de luchar o un pusilánime desfogando su impotencia? ¿Qué es lo que busca al decir lo que dice, estimular un individualismo agresivo o contagiar su resentimiento por la suerte que le toco vivir?.

Seria insensato de mi parte decir que lo que esta afirmando Daniel Conche Zuta es falso, sabemos que existen problemas en la educación pública, y muy grandes y graves, que requieren una solución de corto y largo plazo. Pero una cosa es coincidir en los síntomas y otra en el tratamiento. Si un médico de nuestra época le diagnostica a un paciente que tiene una enfermedad X, difícilmente le diría que se aisle del mundo y que busque la manera de curarse por si mismo. Si las estructuras de poder de un estado o institución son tan rígidas, por qué estudiamos el cambio social. Si el problema de la calidad educativa se reduce a una cuestión de dinero, por qué egresan tantos inoperantes de instituciones privadas con profesores bien pagados. Si las autoridades son tan mezquinas e insensibles, por qué las ratifican. El discurso es demasiado familiar y recurrente como para creer que estamos ante el Menocchio Villarrealino, es casi ya un libreto aprendido de memoria que lo he escuchado durante años a diversos profesores, no muy listos por cierto, el Estado tiene la culpa, el dinero es la clave, cada quien vea lo que hace. No estamos frente a Daniel Conche Zuta, sino frente a una generación que ha llegado a una conclusión sobre la vida universitaria o quizá sobre la vida en general y que quiere dejar a las nuevas generaciones un mensaje carente de esperanza o de alternativas, no convoca a la creatividad frente a las limitaciones, a la fuerza frente a la adversidad o a la unión frente abuso, sino mas bien todo lo contrario, por eso es desolador, y por eso también constituye este video una muestra interesante del discurso de los vencidos en nuestra universidad.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Good Bye Base 2004 y Gracias por todo.

Estando en el 2do año de estudios, en el curso de historia antigua y medieval, dictado por Mónica Ferradas, se le dio a la profesora, en plena clase, por lanzar el siguiente enunciado: "Tengo el extraño presentimiento que esta base es especial, y que va ser muy distinta de todas las que han pasado por acá, yo creo sinceramente que hay un buen futuro para ustedes".

Naturalmente una afirmación como esta estimulaba a cualquiera, pues como sabemos la distinción es una cualidad muy deseada en nuestros tiempos, y el efecto de sinceridad con que fueron pronunciadas sus palabras reafirmaban positivamente aquella elección que habíamos tomado, haciendo frente a todo prejuicio habido y por haber. Ser historiador.

Pero también puede que se halla tomado con cierta indiferencia o escepticismo, pues sonaba demasiado bello como para ser verdad, casi como un piropo. Era como ponerse en los zapatos de una dama y escuchar al Don Juan: "Tu eres distinta a todo lo que he conocido anteriormente".

El hecho es que mientras en el invierno del 2005, esa frase invitaba al escepticismo o por lo menos con cierta humildad, al beneficio de la duda; la primavera del 2008 no puede ofrecer mas que una certeza: Mónica, No te equivocaste, tenías razón, pero te faltó alcance, porque esta base no sólo se constituyó como una generación de futuras promesas villarrealinas en el complejo campo de la historia, sino que también se consolidó como un grupo humano muy unido, que supo poner la amistad por encima de las diferencias, la gracia de las frases oportunas por encima de los estúpidas rivalidades políticas y el recuerdo vivo del ranking de los ridículos cheleros antes que pleitos nimios fracturen la unidad alcanzada.

Así fue el trayecto de la base 2004, una extraña suma de talentos, cervezas, jodas inteligentes y ridículos memorables, donde todo el mundo tiene rabo de paja, nadie puede decir "yo nunca"; nuestra historia es una caja de sastre, de ahí su riqueza, de ahí su unión y singularidad; y ahora en el momento de la partida, es justo pues hacer una mención hacia todos aquellos que supieron dejar su huella en las memorias de la base 2004 de la Escuela de Historia, y dar las gracias por su granito o bloque de arena en la construcción de este castillo de recuerdos.

Gracias Coco Villarán y Uruguayo Miguel por enseñarnos lo que es un debate alturado sin dejar de ser amigos, son sin duda referentes importantes en nuestra formación por sus sentencias y explicaciones. Gracias Cholo Carlos y Chato César por sus ocurrencias que muchas veces nos hicieron reír hasta las lagrimas. Gracias Gato Siprian, Demoledor David, Pablito Condori y Alfresco Cueva por su paciencia, tolerancia y capacidad para reirse de los arrebatos del chato y el cholo. Gracias Llorón Arias, Chicho Daniel, Caillahua y lenguarde por saber escuchar y joder en el momento oportuno. Gracias Silvia, Marielena y Chabela por ser infaltables en las fiestas y no dejar que pablito baile con todos, Gracias Nataly y Giselle por demostrar que las mujeres también pueden imponerse. Gracias Diana por esa madurez que te valió la representación unánime del salón. Gracias Alor y Silvana por mostrar que nunca es tarde para soltar las trenzas. Gracias Walter, Evelyn, Eduardo y Castillo, por mostrarnos que detrás de esos inocentes rostros y comportamientos se ocultan complejas personalidades que sólo la cerveza es capaz de sacar a la luz.

Gracias también a los que se quedaron un poco más atrás en el camino, a las innarrables experiencias de Chiki, al cosmopolitismo de José, a la sobriedad de Godoy, Tamayo y Mariela, al muy célebre Urquizo, a los pasteles de Quicaño, a la honestidad de Jimena, a la extraña cultura de Roxana.

Y por supuesto también agradecer a los que se fueron al "Gruñon" de Paul, al jodido de Llanos, al fortachón de Pérez, al entusiasmo de Ruth, a la amistad de Sarita, a la "inocencia" de Elva, a los "pendejos" de Ochoa, Ñahui y Sergio, a las manos de Douglas, al colaboracionismo de Lenin y Diego, al enamorado de Guliana, al espeso de Basilio, al blanco desesperante de Vanessa. Aunque estos últimos decidieron a mitad de carrera tomar otro camino, estoy seguro que todos les deseamos la mejor de las suertes.

Pero no todo fue juerga y buenos recuerdos en el salón, también hubieron momentos difíciles y de exigencia académica, que bien pudieron haberse complementado en los pasillos del pabellón B, pero que un poco se fueron de lado con el paso del tiempo, de hecho, hay veces pareciera que la reflexión teórica/práctica hubiera quedado un tanto a la deriva desde que se fuera Coco del salón, pero ello jamás debió eximirnos de la crítica ni de la retrospectiva, razón por la que no hace mucho tiempo preguntara: ¿Y ha estas alturas de la carrera a que conclusión es a la que has llegado sobre tu formación universitaria?. Pregunta malvada e inesperada que le lancé a Julián en una de las últimas noches de bohemia.

Naturalmente no llegamos a un saludable acuerdo, pero fue una forma de preguntar: Ahora que estas en la puerta de la salida ¿puedes decir quien eres o en lo que te has convertido?. Y creo que es la pregunta que me hubiera gustado soltar a cada uno de ustedes. Permítanme pues ensayar mi propia respuesta, hacer el esfuerzo por esbozar la posible identidad de esta generación, adelantando pues que fiel a las tendencias posmodernas no me esforzare por hallar una esencia o una raíz, sino más bien por articular elementos que consolidan una extraña forma que resulta dificil nominar. Somos pues, en el plano teórico una rara mezcla de marxistas inconcientes, annalistas braudelianos sin teoria, constructivistas sin practica e historicistas las veces que sean necesario; pero lo que definitivamente no somos es fundamentalistas o convencidos teóricamente de algo. Una especie de vaso con agua a la mitad, dónde no se sabe si esta medio lleno o medio vacío. Esa es pues la herencia de nuestros profesores, quizás no tuvimos un Carlos Contreras, un Anibal Quijano o una Scarlett O´phelan; pero si tuvimos a un Carlos Flores, un Augusto Ruiz, una Maria Inés o una Mónica Ferradas, que sin lograr aún la talla de los intelectuales mencionados, dieron lo mejor de si para llenar la primera mitad de ese vaso y constituyen aún vayas difíciles de superar que no se pueden mezquinar ni mucho menos ignorar; corresponde ahora a cada uno de ustedes continuar llenando ese vaso, o en el peor de los casos dejarlo en su lugar y hundirse en la mediocridad.

Para terminar, y no sé si todos coincidirán con lo siguiente. Pero no se puede decir que se van de la mejor universidad, ni que esta les entregó lo mejor que tenia, por mas que intento hacer un esfuerzo sentimentalista, me gana el realismo; y es que en realidad nos hicimos con nuestro propio esfuerzo y el esfuerzo de algunos docentes entregados a la causa; pero lo que sí se puede afirmar es que por esas cuestiones del azar de la historia, convergimos en esta universidad, nos relacionamos en estos pasillos, nos formamos en estos salones, y por el mismo hecho que identificamos que habían cosas que estaban mal, nos atrevimos a hacer algo diferente, aprendimos algo de cada uno de nosotros y por ello tenemos cierta deuda con esta institución, que aunque mal pague, nos permitió la dicha de conocernos. Me encuentro así entonces con la certeza de decir que me siento orgulloso por ello, de haber pertenecido a la base 2004 de historia, de haber echo lo que hice y de haber echo amigos como ustedes, y por alguna razón tengo la extraña sensación que no sería quien soy ahora si no los hubiera conocido, y es que debemos tener siempre en consideración que explica al historiador no sólo su personalidad y su talento, sino también sus circunstancias, sus experiencias, su contexto y su lugar social.

Dicen que los únicos hombres que han alcanzado la inmortalidad, son aquellos cuyas acciones han sido lo suficientemente grandes como para vivir en la memoria de quienes los admiran y los respetan, por eso nunca morirán, y por alguna razón mientras escribo estas líneas se me viene a la mente García Calderón, y siento como él a mis cortos 25 años, que la vida se me va, que el tiempo se me esta adelantando, que el mundo gira demasiado rápido, y quiero terminar esto sin encebollarme. Vivirán pues ustedes en mi memoria, y espero yo también vivir en la suya, y que cuando hayan pasado 5, 10 o 20 años se puedan volver a reunir y recordar a todos los miembros de esta base 2004 sin omitir a nadie, y sin dejar de hacer un brindis agradeciendo a Dios por los que llegaron, por los que llegarán mas tarde y por los que no podrán llegar, pero que están ahí por obra y gracia de ese oficio que les ha tocado desempeñar. El rescate y la mantención de la memoria.

Gracias a todos y mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Historiadora villarrealina Maria Inés Valdivia, obtuvo premio nacional otorgado por la Asamblea Nacional de Rectores.

No tengo la intención de dar las noticias bajo los formalismos conocidos de la redacción periodística, aunque puede que caiga en contradicción si contrasto lo que estoy escribiendo, con la manera en que he planteado el título de este breve comentario, pero tampoco quería hacerme un mundo buscando la metáfora adecuada para la circunstancia.

El caso es que en medio de tanto escepticismo respecto a nuestro futuro como humanistas – historiadores, una investigadora de nuestra casa de estudios, María Inés Valdivia, obtuvo el primer lugar en el área de Humanidades del IV Concurso Nacional del Libro Universitario, organizado por la Asamblea Nacional de Rectores, triunfo que saludo y felicito desde este blog, a quien nos dirigiera en la cátedra de “Historia del mundo contemporáneo” y que al recuerdo de su exigencia y la aguda observación, debemos sumar ahora el referente de una conquista que es justo poder mencionar y reconocer.

El tema que presentara en el concurso es “El liberalismo social en el Perú durante el Siglo XIX”; libro que espero en la brevedad poder adquirir, o en el mejor de los casos poderlo comprar como original, para hacer los comentarios del mismo a través de este medio. Estaremos atentos pues a los “catálogos de Maribel” o la “mesita del pasillo”, dependiendo de donde llegue la primicia.

Para terminar, habría que hacer un llamado a la reflexión y la sinceridad. Como ya hemos mencionado, es un gran logro y sin duda un triunfo envidiable, pero hay que ser francos, como dice Sprite, “la envidia sana no existe”, así que espero de buena fe que lo mejor que pueda pasar con ese triunfo, es que fomente la competencia estudiantil por la búsqueda del reconocimiento académico, que se descubra que si se pueden obtener grandes logros desde una institución como la nuestra, que no estamos por debajo de las capacidades de ningún estudiante o egresado de otra universidad y que por supuesto, es una cuestión esfuerzo y de fe en uno mismo.

Hay que atreverse pues, a plantear las ideas sobre el papel una y otra vez, las veces que sean necesarias, hasta llegar al punto de la auto-reflexión sobre el conocimiento y la experiencia adquirida para preguntarse sobre lo aprendido o lo olvidado.
De lo que se trata en ultima instancia es de saber si sabes; simple retrospectiva.

Felicitaciones Maria Inés, y gracias por los alcances.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Sobre el Coloquio de Historia 2008 en la UNFV

Me permitiré escribir sobre este tradicional evento en la Universidad Villarreal, porque considero que es necesario que se haga, pues hasta donde yo sé, no hay testimonio escrito del mismo. Ni actas, ni audios, ni videos. Silencios involuntarios atravesaron los últimos trece años, del ahora reconocido coesco. Fiel a nuestro tiempo, cedimos ante la arremetida de la imagen, la palabra escrita que es nuestra principal arma de combate esta ausente en esta ardua labor, su memorias no deberían quedar en el olvido, mas aún todavía si se tiene en cuenta que es un coloquio de Historia!!. Fotos, fólderes y afiches es lo que ha quedado. ¿una imagen dice mas que mil palabras?. Falso. Dice que hubo un primero, un segundo y sucesivamente, pero no recrea la experiencia, no la comparte ni la acumula, sólo dice que alguna vez se dio. No sabemos como, ni quienes, ni de sus logros o dificultades. Es momento de reflexionar entonces, es momento de escribir.

Que no se diga que escribo con mala leche, ni que soy el menos indicado, pues en realidad lo hago con la mejor de las intenciones y en una humilde calidad de asistente y ex – miembro de la comisión. He pasado por esa experiencia de organizar eventos y no una sino muchas veces, quizá por ello haya también en este escrito algo de autocrítica. Pero si es para construir o aportar, bienvenidos los comentarios. Afortunadamente, roza con los directivos del XIII Coloquio un aire de confianza que permite la soltura, probablemente conversemos en el salón de clase al respecto.

Haciendo un conteo rápido de la proporción que hay entre los ponentes según la institución de procedencia (Jóvenes investigadores no-docentes), pude anotar las siguientes cifras: UNFV: 9 Ponentes; UNMSM: 6 Ponentes; PUCP: 6 Ponentes. Lo cual puede resultar alentador a simple vista, pues es muestra de atrevimiento y producción por parte de los jóvenes villarrealinos, pero habría que comparar la cifra por lo menos con los 5 últimos coloquios para saber si el indicador manifiesta un crecimiento o un descenso en nuestra producción académica. Lo mismo respecto a investigadores de otras universidades, saber las tendencias nos ayudaría a medir el impacto que esta teniendo el coloquio fuera del local central.

Respecto al desarrollo y balance del evento, a mi parecer fue positivo. A excepción de un esperado debate en torno al libro “Batallas por la Teoria” que terminó siendo más bien un respetuoso dialogo entre colegas (Tito Livio, Carlos Flores y Rochabrun), aunque no por ello menos enriquecedor. Me queda en la memoria aún aquel concepto por el que más se batalló en la conferencia la “Abstracción” que vendría a ser lo mismo que la idea de “Extracción”, un proceso mental por el cual el científico social extrae cualidades o características de su objeto de estudio para luego proceder a interpretarlo y nominarlo, según sus observaciones y el utillaje mental del que disponga. Atrás queda la idea del científico que observa desde lejos sin involucrarse con el o los objeto(s), tratando de hallar la generalidad o el espíritu de los cuerpos, o también la del arquitecto de teorías que busca construir un cuerpo teórico lo suficientemente coherente y adaptable a los casos que se le presenten. En suma, lo que trataba de decir Rochabru, es que lo abstraído por el sujeto gozaría de tal particularidad al fin y al cabo que no tendría porque parecerse a ninguna teoría general, cuestión que no tendría porque restarle validez, en la medida en que el planteamiento gozará de esa coherencia interna que el método le exige y bajo la conciencia de que ese conocimiento no representa la totalidad del objeto, sino la interpretación de la parcela escogida.

Una pregunta interesante, que en cierta medida levanto chispa en Rochabrun, fue el reclamo que le hiciera Tito Livio, respecto a la ausencia de propuesta en su libro. Es decir, que era indiscutible la solidez teórica que deslizaba a través del libro el autor, era muy loable y digno de admiración, dado que muy pocos intelectuales han abordado semejante empresa. Sin embargo, quedaba cierta desazón en su negativa a aplicar todo ese cuerpo teórico al análisis de los problemas contemporáneos del Perú. Le reclamaba la ausencia del espíritu de Haya o Mariategui para señalar y proponer como lo hicieron ellos en su tiempo. Rochabrun fue enfático al respecto “Dejemos la política a los políticos”, el relato de su experiencia lo llevó a explicar su fracaso, ineficiencia y desencanto en ese terreno. No muestra interés por ser parte de la intelligenstia peruana, prefiere ser recordado como un intelectual a lo europeo, que aporta e influye, mas no mandar ni dirigir. En ese sentido, quedó mas o menos en claro, la espera aún de una obra del calibre de “7 ensayos” o “el antiimperialismo”, que explique y proponga para nuestro tiempo. Por ello, tanto Mariategui, como Haya continúan siendo las vallas que aun no han podido superar los intelectuales peruanos.

Quizá el último comentario que hiciera Rochabrun, nos llevaría a una reflexión en torno a la política y el espacio académico, comentaba pues, que durante su etapa de participante político se le criticaba mucho el hecho de preguntar, señalar y observar cosas que no eran “políticamente correctas” es decir, que por lo menos no debiera decirlas en público, lo cual le resultaba ciertamente frustrante pero comprensible. Aunque no se explicaba porque dicha práctica debía trasladarse y reproducirse en el espacio universitario, donde las preguntas acuciosas, intrigosas o exigentes son precisamente las que posibilitan la apertura hacia nuevos espacios de conocimiento. La universidad por medio de sus coloquios, simposios o charlas debiera ser el espacio por excelencia donde la razón se enfrente discursivamente al desafío del examinador, la intriga del curioso o la insolencia del ignorante. Creo que esa acotación es algo que debe tomarse como un jalón de orejas para el próximo coloquio dado que al parecer o bien no daban tiempo para las preguntas, o en caso contrario no había tampoco mucha voluntad por preguntar.

Me gustaría comentar también otras ponencias que se presentaron, pero el tiempo no me ayuda, por ello para terminar, considero que a estas alturas el coloquio, debe consolidarse ya de manera institucional, y con una perspectiva de largo plazo, ello implica el dejar un poco de lado el pensar en como repetir el plato para el próximo año y empezar a plasmar por escrito aquellas condiciones que permitirían realizar el XV o XVI Coloquio de Historia y como garantizar su crecimiento. También implica el dejar de creer en los “sujetos imprescindibles” o los que construyen en el imaginario estudiantil la necesidad de su presencia, para que las nuevas directivas asuman la responsabilidad académica que el coloquio exige. Las facilidades y motivaciones que puedan brindar las autoridades a los que asumen el reto y la responsabilidad de realizarlo resultaría sin duda beneficioso y estimulante. En suma, de lo que se trata es de dar el salto de una tradición ciertamente personalista a una institución moderna y planificada que pueda trascender a las generaciones y que pasado 5 o 10 años podamos volver y seguir viéndolo funcionando, no exactamente como antes, pues cada generación de base impregnaría su propio estilo, pero funcionando al fin y al cabo. Para un proyecto de esta envergadura que duda cabe que se hace necesario del conocimiento tradicional que tienen los experimentados, pero hay que tener la suficiente entereza también para desprenderse del mismo y echarlo a andar por si solo. Es decir dejar que siga su propio camino.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Post Scriptum. Sobre las elecciones universitarias en la UNFV

Luego de haber leído por tercera vez la editorial que escribiera el 13 de septiembre, y de escuchar algunos comentarios de amig@s, caí en la cuenta que en esta última columna había un terrible vacío, dado que únicamente me había centrado en generalizar las propuestas presentadas en el local central, olvidando que había que hacer explicito o demarcar aquellos temas que particularmente podrían considerarse como temas de agenda en la política estudiantil, y no es que uno pretenda mostrarse como el sujeto que señala la luz en el camino, sino que existe la necesidad de decir lo que uno piensa y si hay la posibilidad de compartirlo con mucha mayor razón todavía. Empecemos entonces, sintetizo y desarrollo brevemente:

- Política de difusión de los recursos con los que cuenta la UNFV.- Se hace necesario que las agrupaciones políticas dejen de especular o imaginar respecto a lo que debería tener la universidad, cuando ni siquiera se han tomado la molestia de averiguar cuales son los recursos con los que cuenta, los mismos que no se difunden ni se hacen público, para oligarquizar su utilización a dos o tres agrupaciones estudiantiles ya conocidas. No es posible que las “nuevas agrupaciones políticas” estén proponiendo digitalizar las bibliotecas y que no sepan que ya existe un completo sistema de bibliotecas que ya adquirió la universidad y que ya esta en funcionamiento. Tampoco es posible que muy pocos estén enterados del bono alimenticio universitario, como lo comprueba una encuesta que realizáramos en agosto. Tampoco es posible que únicamente las agrupaciones políticas tradicionales, sean los únicas con capacidad y peso político para solicitar los buses de la universidad. Tampoco que nadie sepa que tenemos una muy buena imprenta en la universidad, pero que esta prácticamente inutilizada por desinformación y también por falta de producción científica en la universidad. Ni mucho menos que para solicitar financiamiento para alguna actividad hay un procedimiento de inclusión presupuestal dentro del PTI Universitario, pero que sin embargo, dado la insuficiencia de proyectos, la universidad se vea en ridícula necesidad de devolver dinero al ministerio de economía.

- Acceso a cualquier tipo de información.- esta es una cuestión que se reclama desde hace mucho tiempo pero bajo otro término. “Fiscalización”. Es decir las agrupaciones políticas siempre prometen y se comprometen a fiscalizar haciendo explicita la sospecha de malversación de fondos en la universidad, pero nunca plantean mecanismos para que cualquier estudiante común y corriente solicite información sobre cualquier cosa, no necesariamente de dinero. De hecho, si uno lo solicita te preguntan si eres consejero o asambleísta. Y en ocasiones cuando se pregunta a los propios consejeros estos argumentan que se pueden reservar la opinión para salvaguardar el bienestar de la imagen institucional. Tampoco se brinda información sobre los procesos de evaluación docentes para salvaguardar la “dignidad de los profesores”. ¿dónde están nuestro dirigentes que tanto gritan de la mediocridad en la universidad?. De pronto los incendiarios se vuelven bomberos. Rosa María Palacios a puesto el dedo en la llaga y ha hecho público un dato que parecía el secreto mejor guardado. Cualquier ciudadano común y corriente, puede solicitar información de cualquier tipo, a toda entidad publica (incluido las universidades nacionales) la misma que deberá serle entregada en un plazo no mayor de 15 días, porque la ley así lo permite y lo ampara. En ese sentido, me sumo a la protesta por la transparencia institucional, porque es un ejemplo a seguir para mejorar nuestra democracia. Adopte un Decano.

- Exigir el replanteamiento de vacantes y del examen de admisión en la universidad.- Esta es una cuestión de dignidad, no se trata de elitizar, sino de permitir el ingreso a quien se lo merece, pues sinceramente no se entiende como es que aquellos que estudiaron responsablemente para ingresar puedan ver en su mismo salón de clase a compañeros que todo el día están vagando, que no saben cosas más que elementales y que son los primeros en participar en las listas políticas. ¿cómo lograron ingresar?. Por otro lado, la mayoría de profesores se queja con justa razón del número de estudiantes que tiene manejar por salón que normalmente oscila entre 50 y 70 alumnos. En Historia por ejemplo todos los años entran 55 estudiantes, de los cuales posiblemente 5 tengan serias aspiraciones a realizar el oficio, el resto se cambia de carrera, ejercer otra función alejada de la disciplina o postula nuevamente a San Marcos. En suma, la universidad no ha replanteado sus mecanismos de admisión, ni de selección, razón por la que esta universidad esta llena de frustrados aspirantes a san marcos. Esto es todo un tema de debate que implica la identidad misma de lo que significa ser villarrealino.

- Estimular y premiar la competencia.- Nadie repara en el espíritu competitivo de los estudiantes universitarios. Muchas veces algunos centros, comisiones, círculos de estudiantes realizan labores heroicas pero silenciosas a cambio de nada. Las agrupaciones políticas normalmente no realizan eventos académicos gratuitamente, siempre quieren cosas pomposas, con manuales, fólderes, afiches, obsequios, certificados, todo eso a full color, para demostrar que tienen poder. Razón por la que piden todos los años presupuesto para “sus eventos”. Pero nunca se exige la premiación a quien se lo merece por medio del concurso público, la innovación, la mejor iniciativa del año u otras cosas que bien podría premiarse poniendo siempre énfasis a lo competitividad de los estudiantes. Esto es muy beneficioso para la institución porque estimula la creatividad, año tras año se busca mejorar lo logrado y retribuye el esfuerzo no solo en el plano económico sino también en el emocional, pues el reconocimiento social es algo que siempre se busca, no hace falta ser universitario para obsesionarse con el.

- Observar la lógica de las concesiones.- Una de las cosas que no se termina de entender en la Villarreal, al igual que en San Marcos, es saber cuál es está lógica, pongamos el siguiente caso: el famoso comedor, todos sus servicios están más caro que en la calle, sin embargo, la universidad le otorga el monopolio de ventas dentro de la universidad, ¿no se supone que precisamente porqué se le brinda ese monopolio debería cobrar más barato?. Entonces cuales son los términos en que se negocia dicha concesión. Lo mismo con las fotocopiadoras, los libreros o los centros de computo, bueno esto último no está concesionado, pero por lo mismo que no se marketea ni se usan, es que se oxidan, para qué se compra algo que no se va usar, lo mismo podríamos decir de los buses.

- El problema del papel.- No he podido calcular la cantidad de agrupaciones académicas que hay en la universidad y que estén debidamente registradas en la facultad, pero lo que si se puede asegurar es que todas ellas tienen entre sus fines y objetivos, la realización de eventos, conferencias, publicaciones, etc. Y aunque se es consciente que no se puede financiar plenamente todas sus actividades, de hecho ni siquiera se hace parcialmente; normalmente el apoyo va por el lado del aval institucional y las firmas correspondientes. Entonces si no es con dinero, cómo se podría ayudar o facilitar la realización de esos tipos de actividades de la manera más justa y democrática. Considero que por medio de la compra de papel, la universidad bien podría contar con un stock de resmas (70 x 100 cm.) de papel que podría distribuir equitativamente entre las facultades para la utilización de las agrupaciones estudiantiles académicas. Que no se mire con desde esto, en toda actividad cultural, lo que más cuesta es el papel y la impresión, todo lo demás es completamente manejable, cualquiera que saque un presupuesto no podría afirmar lo contrario. Sin embargo, esto nos obliga a preguntarnos lo siguiente: ¿y qué pasa si una facultad no publica, ni realiza actividades académicas, ni nada por el estilo?, ¿se vuelve la compra un desperdicio?. No del todo. Pero hay un problema mayor que eso, ¿es dable que una facultad o alguna de sus escuelas no realicen actividades académicas en 1 semestre académico?. La utilización del papel en actividades académicas o culturales, sería un indicador interesante sobre la gestión, el desempeño y la competitividad de cada escuela, pues deja constancia impresa de lo que se realizó en un periodo de tiempo determinado.

- Poner a debate la votación universal.- Sin duda un tema muy sensible, pero completamente necesario, que si es abordado con seriedad y coherencia podría conseguir significativos cambios en nuestros paupérrimo sistema. Los tercios no funcionan, existen estudiantes eternos que hace años que han terminado y se resisten a irse para mantener su viejas agrupaciones politicas, los grupos de poder tanto estudiantiles como magisteriales están claramente definidos cada tres años simplemente rotan, no existen canales de opinión pública, los recursos no son distribuidos equitativamente sino groseramente focalizados, la injerencia partidaria del APRA tiene un peso relevante en nuestra institución, y todo esto en un absoluto silencio, el estudiante es victima y cómplice a la vez, porque poco le importa. La votación universal sin duda causaría todo un terremoto en el actual sistema, puesto que sería la mejor manera de conciliar los intereses de la mayoría con los intereses de los gobernantes, sin intermediarios de por medio, pero se requiere en primera instancia que se ponga el tema sobre el tapete.

Probablemente se me están escapando algunos otros puntos importantes, pero el lector acucioso notará algo importante, que todo estos son temas de asamblea o consejo universitario. Sin embargo, todos los años nuestra perspectiva de cambio se mueve en la pequeñez que significa debatir asuntos de facultad, ignorándose que es poco o nada lo que puede hacer un estudiante en el Consejo de Facultad. Dejémonos pues de mirar las migajas que caen de arriba,