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martes, 13 de julio de 2010

¿Política? No gracias. Sobre las observaciones a la Ley del Voto Universal

La Asamblea Nacional de Rectores se ha manifestado en contra de la Ley que aprobó el Congreso para la votación universal y directa en las universidades del país, y sus observaciones han tenido eco en el Poder Ejecutivo (Ver declaraciones del Premier y el Ministro Educación). El argumento central de ambas instituciones, es su negativa a una mayor politización de las actividades universitarias y el clima de inestabilidad que podría crear si es que se aprueba semejante proyecto. Y ciertamente, podemos considerar que tienen razón, de hecho hasta podríamos considerarlo como evidente, si amplias la democracia, la consecuencia directa es la participación social, ¿o es qué acaso se puede hacer política sin politizar? Para centrar el debate del gobierno universitario, no debemos partir de cuál sistema es más político que otro, porque por ese lado no podremos ponernos de acuerdo, sino más bien, poner en balanza que sistema puede garantizar medianamente una mejor armonía entre las expectativas de la comunidad universitaria y quienes la gobiernan. Lo que se entiende entre línea del manifiesto de la ANR, es que esa institución considera que el sector “más culto” del país no sabría vivir en democracia, y que por tanto dicha Ley debería ser observada por el Ejecutivo.



Así pues, el Dr. Iván Rodríguez, se muestra más preocupado por defender el sistema vigente e impedir la ampliación del poder y la política, que en conocer cuál es la problemática real que ha motivado la Ley de la votación universal. La crisis universitaria va más allá del avance del neoliberalismo y los magros presupuestos públicos, su pobredumbre ha alcanzado al clásico Sistema Cónclave de gobierno, donde la prioridad ya no es la excelencia y la competitividad, sino la permanencia y el atornillamiento en el gobierno universitario, formándose lazos basados en la lealtad y las viles componendas, que son favorecidos por una política que se desarrolla en la oscuridad entre varios docentes y pequeñas minorías estudiantiles, intensas y organizadas pero carentes de representatividad. Y esta realidad, no sólo corresponde a Villarreal o San Marcos, sino también a casi todas las universidades públicas del país, sobre todo en provincias donde los casos de corrupción y “mafias” son más que vergonzosos. (Universidad Jose F. Carrion (Huacho), Universidad San Luis Gonzaga (Ica), entre otros).

De esta manera, la democracia no tiene ningún sentido, es una farsa, una formalidad anual que se realiza para mantener apariencias, la misma que tiene un inevitable efecto en la política nacional, pues son de estos claustros de donde sales los futuros funcionarios públicos, comprometidos mas con sus intereses que con el bienestar social.

En el fondo, de lo que se trata, es de sacar a la política universitaria de la oscuridad para exponerla a la luz de la opinión pública, de tratar de hacerla transparente e integradora, de devolverle el debate sobre lo que queremos ser y sobre lo que nos aqueja, el debate de las ideas y planteamientos.

Los potenciales peligros que encarna la votación universal, no justifican la mantención del sistema actual, la demagogia y el activismo político existirán con este sistema o con el otro, así que la preocupación no debería estar en cómo lo evitamos, sino más bien, en cómo le hacemos frente, como bien lo ha hecho notar nuestro colega Alberto Chávez del blog Politikha, debemos lograr que “el proceso de elección del rector se transforme en un ejemplo de comportamiento y conducta democráticos, en el que se genera un espacio de participación activa de los mejores docentes y alumnos … Algo que podríamos llamar el ejercicio pleno del Homo civitas”. Teniendo este norte y esta visión a futuro podríamos hacerlo extensivo hacia la ciudadanía en general.

No obstante, recientemente el titular de la ANR, ha mostrado cierta flexibilidad sobre el tema, al señalar que, por último, cada universidad debería “elegir un sistema de votación propio, de acuerdo con sus características, particularidades y contexto”. Exponiendo además otras dos alternativas al Voto Universal o el de Cónclave, tales como el de Designación, que consiste en designar como autoridad a un destacado profesional invitado de un centro de estudios nacional o extranjero, o también, a través de un Directorio, como lo hacen las empresas. Se entiende entonces, que la Ley no debería ser extensiva a todas las universidades y que se deben respetar las formas de gobierno de las universidades privadas, lo cual no está mal, aunque lo ideal sería que todas las “universidades públicas” se rigieran por esta Ley, pues casi todas atraviesan por la misma problemática.

Por último, ya que hablamos de casos particulares, considero que para nuestra Universidad Villarreal, no hay sistema más idóneo que el de la Votación Universal, dado que nuestra realidad institucional es objetivamente fragmentada; por ende requerimos, por un lado, de organizaciones políticas que articulen facultades y no que se aprovechen de su fragmentación, atribuyéndose una representatividad que no tienen, y por otro lado autoridades que se acerquen, conozcan y se comprometan con la problemática de cada facultad, y no que sólo se hagan elegir por medio de prebendas para terminar focalizando los recursos de la universidad en 2 o 3 facultades del interés del Rector de turno; la particularidad y el contexto villarrealino, así lo exige.

miércoles, 12 de mayo de 2010

¡La Villa unida jamás será vencida!

Afónicos; con la garganta al limite y con una ronquera preocupante, pero no importa, nuestra voz se hizo escuchar, nuestra protesta se hizo más pública que nunca. Vapuleados; por la prepotencia de unos tombos de mierda, que no comprenden nuestra causa, pero no importa, porque nos impusimos y no pudieron dispersarnos. Indignados; porque nuestros derechos pretenden ser nuevamente pisoteados por el rector y su banda de decanos que piensan que pueden hacer con nuestra universidad lo que les da la gana, pero esta vez no nos quedamos con los brazos cruzados, ni de vainas, nuestro grito fue uno sólo, apristas, rojos, independientes, sapazos, buscapleitos, figuretis, vendepanes, y toda la fauna que se pueda imaginar, mas de 500 estudiantes, exigiendo ¡Elecciones, Respeto y Democracia!. ¡¡Villarreal, Villarreal, Villarreal!!...

Es difícil describir o transmitir a través del papel la fuerza y el espíritu de todos los que estuvimos ahí, hombres y mujeres, gritando al límite, en un acontecimiento de protesta universitaria villarrealina que no se había visto en los últimos 6 años, por la magnitud de estudiantes y la persistencia por mantener viva la flama de la protesta, que no se calló nada, ni se intimidó ante la gran cantidad de efectivos policiales. Aquí la crónica de los hechos:

La Pólvora
De acuerdo con las declaraciones de los propios líderes de la protesta, aproximadamente a las dos de la tarde, llegó la noticia de que el Rector de nuestra Universidad, el Dr. Juan Escudero, comunicaba que había sido acuerdo del Consejo Universitario, el suspender las elecciones hasta nuevo aviso; lo cual evidentemente fue la primera causal que motivo la inquietud y la reacción de los dirigentes estudiantiles, más aún, si se tiene en cuenta el contexto electoral, a escasos días de las elecciones, y ha sabiendas del precedente inmediato del año pasado en el que sencillamente no hubieron elecciones y que por tanto no se tuvo representación estudiantil en ninguno de los órganos de gobierno.

Aunque mucho se ha murmurado, sobre una potencial caída de la lista candidata del rector, como la principal causal para la suspensión de las elecciones. Existe al parecer una causa mayor que tendría más peso que la primera, las matrículas. Existen muy pocas facultades con sus estudiantes debidamente matriculados, este dato es importante debido a que al no estar matriculados, no existen entonces, padrones hábiles, es decir, la gran mayoría de estudiantes no esta facultada para poder votar. De ahí que hace poco más de una semana, se estuviese comentando la posibilidad de que los cachimbos no votarían en estas elecciones, y que luego, se afirmara lo contrario. El Consejo Universitario habría observado este detalle de las matrículas, y habría ordenado la suspensión de las elecciones, hasta que todos los estudiantes estén habilitados para votar. De cualquier manera, ambas versiones son las mas latentes hasta el momento, en unos días conoceremos la versión oficial.

La Protesta
Las raudas coordinaciones entre estudiantes y dirigentes estudiantiles, acabo en la decisión unánime de tomar el local como una medida de protesta ante la suspensión de las elecciones, aunque la toma fue exitosa, no duro demasiado tiempo, pues los efectivos de seguridad lograron sacar al grupo más reaccionario, aunque más pareció un retiro voluntario, antes que una expulsión forzosa.

De cualquier manera cientos de estudiantes estaban ya amotinados en las afueras de la puerta principal de nuestro local, habían tomado la avenida Nicolás de Pierola, interrumpiendo el tránsito vehicular, ello motivo el ingreso forzoso de los efectivos policiales “rompemanifestaciones”, que repartieron palos y empujones con tal de recuperar la avenida, lo lograron, pero los estudiantes no se fueron. Nos mantuvimos apachurrados en las veredas y en las gradas de la puerta principal.

Acto simbólico
Para las 7 de la noche, y en conocimiento, de que otra protesta estudiantil también se estaba repitiendo en el anexo 08 de la av. Colonial, por la misma causa; con la garganta agitada de tanto gritar por nuestros derechos, se empezaron a repartir decenas de velas, que fueron encendidas en un acto simbólico, que buscaba compartir y contagiar el espíritu latente y combativo en una noche que se sabía fría y poco alentadora.

La protesta llamó la atención de la prensa, llegando a la universidad periodistas de Panamericana Televisión y Frecuencia Latina, quienes cubrieron parte los hechos y emitieron algunos momentos de la protesta a través de sus noticieros de las 10 de la noche.

Esta noche (11 de mayo) habrá una vigilia estudiantil en las afueras de la universidad y se ha convocado ya para una protesta mayor para el día de hoy (12 de mayo), al cual todos los villarrealinos están invitados. Más allá de cuales sean las verdaderas causas, intereses o si la protesta es coherente o no, pienso que está el hecho que el villarrealino ha logrado manifestar contundentemente su protesta, ante una decisión repentina e improvisada por parte de las autoridades.

No se puede ser imparcial ni objetivo, es absurdo, pues el grado de improvisación en el que ha caído en este proceso electoral es ciertamente vergonzoso. Pienso que para nadie es un secreto, todos los intereses que se están poniendo en juego, desde el mismo rector hasta el más humilde de los trabajadores. Es el futuro de la universidad para los próximos tres años, y aquí no hablamos de una lucha entre el bien y el mal, hablamos de que se respeten las reglas del juego democrático, los cronogramas y los derechos estudiantiles de elegir y ser elegido.

Esta crónica todavía no ha terminado, y de hecho esta incompleta, quedan todavía muchos clavos sueltos, así que no dejes de ser participe de estos hechos, chapa tus cosas, afina la garganta, remangate la chompa o la casaca y se parte de esta Historia.
Si tienes información que nos pueda ayudar a complementar lo presentado, déjanos por favor tu comentario a través del blog o del facebook.

http://www.zonaunfv.blogspot.com/


Fuente video: Blog Exp. Villarreal

domingo, 18 de abril de 2010

El Humanismo desde la Villarreal

¿En que momento nos olvidamos de problematizar nuestra condición de humanistas?. Aunque la idea siempre me ha dado vueltas por la cabeza, considero que se ha presentado una buena oportunidad para disertar sobre el mismo.

No tengo recuerdo de algún profesor que nos haya llevado socraticamente por semejante camino, menos aún, de tertulias estudiantiles sobre el tema, pero por esas ventajas que nos otorga la Internet, conocí a un estudiante de lingüística de nuestra facultad, llamado Ricardo Melgarejo, con quien sostuve fructíferas conversaciones sobre el referido tema, que al parecer terminaron en un “ensayo a manera de artículo” cuyas apreciaciones serán motivos de este post.

El mencionado ensayo lleva por título: Lectura, Humanismo y Desempleo. (Descarga aquí). Y creo que no es ocioso afirmar que es notoria la influencia tanto de Jaime Cisneros como de Mario Bunge en el desarrollo del texto, de ahí que el título empiece por la Lectura, como el único camino para alcanzar el ideal del sujeto humanista, es la apuesta en la que siempre inciden ambos escritores, la lectura como hábito cotidiano. Nada mas cierto que eso.

De hecho, es difícil mostrarse en desacuerdo con esa gran cantidad de párrafos evocan hacia el ideal de humanista, y el compromiso que implica con la sociedad y su tiempo, o aquellas observaciones que buscan incorporar una mayor selectividad para los documentos que se imparten tanto en los colegios como en las universidades. Así que nuestra crítica no ira tanto por lo que dice, sino por lo que calla. Es notorio pues, que el problema del desempleo para los humanistas es el gran ausente en el ensayo, y es en ese sentido, que podemos decir que ha nuestro escritor se le olvido aterrizar.

Ricardo, reclama con justa razón que el problema del olvido o el desden hacia la importancia de la humanidades en nuestro tiempo, se debe a la imposición de la lógica “utilidad-rédito”, la misma que ha desvirtuado el verdadero fin de esta actividad intelectual o de hecho el de la misma universidad. Pero si la labor del humanista es el de la preservación de nuestra cultura y la formación para el desarrollo humano, estamos haciendo explicita la relación entre humanista y conocimiento, un conocimiento que se ha constituido como la mas importante mercancía del siglo XX y de hecho que también del siglo XXI. Entonces la lógica utilidad-rédito del conocimiento, no es de por si una desvirtuación, sino una consecuencia natural de los múltiples procesos que lo encumbraron como recurso mas importante para dominar y progresar.

El humanista estudia pues la condición humana, y como es que la humanidad se manifiesta o esta presente en todo lo que ha creado. A Ricardo le preocupa que ese amor por lo humano haya dejado de ser valorado por la sociedad, lo percibe y lo percibimos en nuestra vida cotidiana, desde el momento en que elegimos la carrera, hasta el instante en que nos preguntan ¿Qué estas estudiando?. La preocupación de nuestro entrevistador siempre se hace patente al escuchar nuestra respuesta. Ricardo, desde su posición de lingüista, señala que debe hacerla de corrector gramatical o de estilo, para que su actividad pueda ser remunerada, con desdén señala que nada mas alejado de lo que verdaderamente podría hacer. Quienes estudiamos Historia lo sabemos perfectamente, desde una oficina administrativa clasificando documentos o tratando de capturar la atención de veinte desinteresados estudiantes. Quien mejor que Cesar Vallejo para explicar y ejemplificar ese desinterés social por un amor que mal paga.

De hecho muchos de quienes estudian historia, con el transcurso de los años empiezan a poner en tela de juicio su decisión, orientando su mirada hacia las ciencias sociales o jurídicas, que gozan de una mayor relevancia social; y no faltan quienes se pregunten, porqué la historia es una ciencia humana aquí, mientras en San Marcos es una ciencia social, al mismo nivel de la sociología o la antropología. Una pregunta que sin duda alguna resulta pertinente, un dilema de difícil respuesta para la historia: arte o ciencia. Quienes la conocen saben que tiene de ambas cosas. Sin embargo, a la luz de la empleabilidad saber si corresponde a una categoría u otra, puede resultar ciertamente irrelevante, si se tiene en cuenta, lo señalado por el historiador José Ragas, respecto a la expandida creencia de que las Humanidades, entre ellas la Historia, no brindan beneficios a corto plazo, ni se traducen en patentes de medicinas, inventos o inversionistas para los centros de educación superior.

Pese a que Ricardo hace hincapié en la oportunidad que representa los trabajos interdisciplinarios que permiten mayores posibilidades de investigación hacia un conocimiento más integral y profundo del objeto de estudio. Lo cierto es que aún seguimos estando en desventaja, frente a las disciplinas sociométricas, cuya metodología de análisis se abandera de una eficiente aplicabilidad, revalidado por los medios de comunicación, y es que al parecer los nuevos humanistas son otros, son los periodistas, los comunicadores, los sociólogos, los creadores de opinión pública (Alvar Ezquerra, 2004). Se percibe entonces que quizá no estamos hablando de un olvido, sino más bien de un desplazamiento.

En suma, el problema del desempleo, en el ensayo de Ricardo Melgarejo, parece hallar una respuesta en el largo plazo, en la apuesta por la educación, en una formación humanista que enseñe a la sociedad lo importante que resulta esta práctica para su propio desarrollo, su apuesta es por el futuro y su reclamo es hacia los educadores. Lo cuál constituye una manera de esperar que las cosas cambien.

Y si de pronto empezáramos a tomar la iniciativa, si de pronto comenzáramos a utilizar los múltiples recursos que tenemos alrededor para hacer mas atractivo y demostrar la importancia que tiene el conocimiento profundo de las cosas, los discursos y las imágenes del tiempo presente y pretérito. Sin duda alguna no estoy descubriendo la pólvora con lo afirmado, existen ya muchas iniciativas de este tipo, desde los blogs de la Internet hasta documentales históricos con calidad cinematográfica. Sólo estoy poniendo sobre el tapete, que el problema del desempleo en las ciencias humanas, no solo debe tratarse con medida que lo valoricen en el largo plazo, sino también con iniciativas que lo hagan patente en el corto plazo también. Los invito pues a revisar este interesante ensayo reflexivo de como se percibe las ciencias humanas desde la Villarreal.

viernes, 12 de marzo de 2010

Un viejo chisme, una vieja treta. Los cursos de actualización



Hace poco mas de un año circulaba por los pasillos de la facultad, una suerte de rumores sobre la voluntad política de las autoridades de nuestra facultad a fin de eliminar los famosos cursos de actualización, la razón era simple, el porcentaje de estudiantes que obtienen su titulo de licenciatura por medio del curso de actualización es enormemente superior a los que lo realizan por la vía de la sustentación de tesis, y eso esta probado estadísticamente.

Como se sabe, un indicador importante de la producción de una universidad se mide por la cantidad y la calidad de las investigaciones y tesis que sostienen sus graduados, pero si el promedio de cada escuela es de 1 o 2 tesis por año, de una promoción de 40 universitarios en promedio, la cifra es más que preocupante. Y es que el curso de actualización no es otra cosa más que un refresh mental de 3 meses donde únicamente se exige la elaboración de una monografía, y el pago completo de los requerimientos del curso. De esta forma, hacer uso de esta modalidad resulta más sencillo y rentable que el fatigable, costoso y largo camino del desarrollo de la tesis.

Las autoridades lo saben, y no sólo los de humanidades, sino los de todas las facultades de la universidad, de ahí que ésta bola de cerrar los cursos de actualización constituye uno de los discursos preferidos para criticar o promocionar campañas en épocas electorales. Por ello, ésta no será ni la primera ni la última vez que se anuncie el cierre de los cursos de actualización, pues según he podido entender, esto es algo que se viene anunciando desde los noventa, y que de hecho mas bien constituye una vieja treta para impulsar a los egresados a matricularse cuanto antes en el curso de actualización, pues este es el último año antes del cierre.

Por otro lado, técnicamente sería muy remoto que la facultad elimine los cursos de actualización dados los honerosos ingresos que se perciben por esta modalidad, si se tiene en cuenta que el curso se apertura en cuanto hayan 20 matriculados y que cada uno debe aportar en promedio la cantidad de S/. 1,600.00 soles, serían S/.32,000.00 (como mínimo) que se dejarían de percibir, el mismo que es repartido entre el fisco de la universidad, los docentes que dictan la cátedra y la propia facultad encargada.

Tampoco debemos olvidar que toda oferta obedece a una demanda, para este caso, la demanda por obtener lo más rápido posible el título de licenciatura es innegable, pues lo que se busca es obtener mejores posiciones laborales o acceder a oportunidades económicamente atractivas, donde normalmente se exige como mínimo el titulo de licenciado. Visto desde aquí el pago por el curso de actualización no constituye un gasto sino más bien una inversión.

De cualquier manera, lo que queda claro es que son motivaciones extra-universitarias las que mantienen los cursos de actualización en vigencia, pero si el objeto real de la universidad es el cultivo de la ciencia y la cultura, los cursos de actualización constituirían una distorsión o instrumentalización de la universidad únicamente en favor del futuro laboral y económico del egresado.

Pero defender la razón de ser de la institución no nos puede llevar a soslayar al individuo, ¿Quién es el egresado que participa en un curso de actualización?, o específicamente quien es ese egresado de universidad pública, cómo caracterizarlo sin llegar a la idealización, fácil sería decir, que es un sujeto que trabaja todo el día y no tiene tiempo para investigar, que sabe mucho pero la vida es dura con él (y de hecho existen casos así), sin embargo, es innegable que también hay participantes que se matriculan, rara veces asisten pero igual lo aprueban, que compran sus monografías y que hacen todos los pagos que se tengan que hacer (legales y bajo la mesa) para acelerar la obtención del título. En suma, hay en este grupo gente de todo tipo, desde los más honestos y humildes, hasta los más corruptos y sinvergüenzas. Pero lo que tienen en común es la necesidad de ascender lo más rápido posible. ¿Eso es malo?, no necesariamente, una conducta muy humana del cual no me siento ajeno, por ende quizá talvez un mal necesario, así de contradictorio.

Debe considerarse pues que la solución para mejorar la producción investigativa universitaria no pasa por cerrar los cursos de actualización, sino más bien por incentivar y premiar la investigación, generar competencias y beneficios, para hacerla atractiva. Hay quienes consideran que solamente si se incentiva la investigación, con cursos de metodología, desde el primer año de estudios se obtendrían resultados favorables en el mediano plazo, sin embargo la currícula del año 98 ha demostrado resultados poco alentadores por esa ruta, por una sencilla razón, la licenciatura que se obtiene sea por vía tesis, curso de actualización o cinco años de experiencia profesional, es igualita no hay diferencia en cuanto a la mención; de esa forma si tu investigación es el fruto de cinco años de estudios, largas horas de inversión en bibliotecas, archivos y entrevistas, e interminables correcciones y replanteamientos. A nivel legal no guarda ningún reconocimiento, porque eres tan licenciado como el que llevo su curso de actualización y presento su monografía bien anillada. Así lo dice y lo respalda la Ley.

El esfuerzo y la dedicación siempre debe ser incentivado y premiado, y una tesis constituye un esfuerzo que demuestra a cabalidad el profesionalismo de un egresado, por ende los concursos de proyectos de tesis, las gestiones para financiamientos de investigación o convenios para pasantías son vitales para ello. El argumento de que soy pobre, o que sólo los ricos pueden dedicarse investigar, es verdad, es cierto, y por ende constituye un reto y un esfuerzo mas grande que las autoridades deben considerar si es que de verdad les preocupa generar más investigación universitaria. Sin duda un tema que debería ser mas debatido en nuestros claustros.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿De quién es COESCO?


Para los no enterados COESCO, formalmente significa Comisión Organizadora de Estudiantes del Coloquio, y 14 años de trayectoria lo respaldan como el evento tradicional de la Escuela Profesional de Historia de la UNFV. Pero mas allá de lo formal esta el significado que tiene para un grupo importante de estudiantes de historia que han transitado por el y han experimentado los avatares de su organización a través de los años.

Para nadie es un secreto el recuento de todas las actividades que se tienen que hacer para concretar su realización; el tiempo, el esfuerzo y el dinero que se invierte crea irremediablemente un lazo que es difícil de cortar, producto de la satisfacción obtenida de los objetivos realizados. En ese sentido, Coesco es una comunidad de jóvenes estudiantes convencidos que pueden hacer algo verdaderamente grande a pesar de las limitaciones.

Pero hoy en día las cosas han cambiado, y se puede aseverar con razón que Coesco ha llegado a su techo, a su límite. Esta sentencia no parte de una observación simple o apresurada, sino más bien se basa en lo que ha venido ocurriendo por lo menos en los últimos tres años. Por ello, este será un año más de Coesco, igualito que el año pasado y que el ante año pasado también, pero con la diferencia de un suceso insólito acaecido, que considero, rompe con toda pequeña idea de institucionalidad que se creía existía al interior de Coesco. El presidente-2009 fue vacado por quien se atribuye la propiedad de Coesco. Así de simple. Y todos, Amén.

Cuando ingresé a Coesco y durante los tres años que participé en el, siempre hubieron conflictos, como en toda asociación, pero la investidura del cargo de presidente(a) era siempre respetada hasta el final, quien empezaba con el cargo debía terminarlo, y ahí estuvieron los casos de Katty Bravo, Claudia Álvarez, Lenard Mendoza, Carlos López y Robert Salazar, y es completamente lógico, pues hay una elección de por medio, además de todo un trabajo realizado, medianamente planificado, que se va desarrollando con el transcurso de los meses. Pero este año fue la excepción. Un síntoma más del problema.

Quienes observamos la situación desde hace algunos años, optamos por retirarnos, pues aunque sabíamos que nuestras ideas de replantear el Coesco sobre la base de la institucionalización, un reglamento claro e impersonal, acumulación de experiencias y la gestión cultural, terminamos siendo incómodos, optándose así por el retiro voluntario, bajo el presupuesto que quizá con el tiempo, algunas de esas ideas poco a poco irían tomando forma, en la medida en que se tuviera la expectativa de crecer, de ir mas allá de lo conseguido hasta el 2006, pero la realidad de hoy muestra nuestras expectativas por los suelos, pero lo que mas fastidia es que a muy pocos parece interesarles.

Y esto es curioso, dado que cuando se pregunta sobre la política universitaria, todos están convencidos de que se trata de un problema estructural, sostenido por una terrible red de clientelaje, asistencialismo y corrupción, una especie de semi-feudo si se prefiere, donde se tiene en claro quien es el que manda y se siente a la vez toda la impotencia de no poder hacer nada al respecto. Sin embargo, en el único espacio donde si se podrían tomar medidas y realizar acciones al respecto, es decir, la escuela de historia y el Coesco, sencillamente se deja pasar de lado.

Y es que la miopía es grande en la facultad, muy pocos entienden que el crecimiento y la capacidad de innovación de un evento como el Coesco o de cualquier agrupación estudiantil, repercutiría inevitablemente en la imagen de cada uno de nosotros, porque la fortaleza y la organicidad de una institución dice mucho, o algo, de quienes la integran, combate prejuicios y crea una imagen y un perfil de quienes forman parte de su comunidad. La razón por la que somos una universidad académicamente inexistente, es porque únicamente existen aislados chispazos individuales de lucidez, pero muy pocas asociaciones estudiantiles o de egresados, que mantengan una política institucional seria, de mediano y largo plazo, con objetivos claros, mecanismos de acumulación de capital social y cultural, y sobre la base de relaciones sociales horizontales y transparentes.

Pero esta claro que Coesco hoy en día tiene muy pocas de las características mencionadas, y se asemeja mas bien a cualquier agrupación política estudiantil, que no tiene muy en claro lo que quiere conseguir y que por ello se reinicia año tras año, termina solo para volver a empezar. De esa manera, la mayoría de sus nuevos miembros se van con las mismas alternativas que con las que llegaron: el archivo o la docencia. Nunca les dijeron, que lo que hacían era una pequeña forma de hacer gestión cultural, tampoco que el tipo de cultura que difunden (la historia) es la más vendida del mercado o que el turismo cultural constituye desde hace buen tiempo toda una industria, son estas alternativas interesantes las que valen la pena explorar, conocer y ampliar, para crecer institucionalmente. Pero todo esto se oculta o se reserva para muy pocos seleccionados o de intima confianza, los miembros no deben saber más de lo necesario, y si quieren saber, pues que lo averigüen por su cuenta, -el próximo año volvemos a empezar-.

La pregunta que titula este post “¿De quién es Coesco?”, No es gratuita, si no que busca responder de manera indirecta a otra pregunta implícita en el texto, ¿Por qué Coesco no es una institución universitaria?. Sencillo, porque es una agrupación personalista, y porque el sujeto que se siente dueño de Coesco tiene un límite en sus expectativas y aspiraciones, por lo tanto, los límites de su mirada serán también los límites de la agrupación que lo sigue, en la medida en que esta agrupación no se empodere y decida que es lo que quiere hacer con su futuro y que los que fueran otrora miembros de Coesco no reflexionen sobre su problemática, las expectativas de esta agrupación estarán claramente demarcados.

Quien es ahora ex - presidente del Coesco 2009, no es mas que la simple muestra de lo que sucede en las agrupaciones estudiantiles que se vuelven con el tiempo excesivamente personalistas, donde pensar diferente es sencillamente intolerable. Pues su líder siempre sostendrá: -El Coesco soy yo-.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Y que hay del Tercio Estudiantil en la Villarreal

A propósito de mi sospechosa preocupación del porqué se esta tardando tanto la convocatoria para las elecciones universitarias, y recordando que nada es casualidad en política, tuve la oportunidad de leer un breve artículo publicado en UNIVERSIA, titulado “¿Tercio Estudiantil? ¿y qué es eso?”. En el que se explica lo siguiente:

Se les llama Tercio porque a él sólo pueden acceder los alumnos que se encuentren académicamente en el tercio superior. Su principal función es ser la voz de los estudiantes, canalizando las inquietudes del alumnado ante las autoridades de la unidad (facultad y departamento). …. Son los representantes estudiantiles ante el Consejo de la Facultad donde asisten con voz y voto.

Entonces, lo primero que uno se pregunta (por lo menos cualquiera que estudie en Villarreal) es, desde cuando se exige en nuestra institución que quién aspire al cargo de formar parte del tercio estudiantil deba ser necesariamente miembro del tercio superior. Y es que particularmente, entre los miembros de la Asamblea, que es el órgano supremo de la universidad, he podido conocer a cada incapacitado mental (eufemismo de imbécil), que lo mas seguro es que haya pertenecido competitivamente al tercio inferior, y lo mismo para los de consejo universitario o consejo de facultad. Claro, con ello no quiero decir que todos lo sean, pero un grupo importante si podría ser calificado de esa forma. En pocas palabras, la capacidad intelectual no ha sido algo que ha caracterizado del todo bien a nuestros representantes estudiantiles, y en ese sentido son una buena analogía del congreso de la republica.

Pero claro, cualquiera podría decir que una cosa es el tercio superior y otra el tercio estudiantil, por tanto, no necesariamente, en términos legales, debiera haber un estrecho vinculo entre ambos. Pues bien, el artículo leído señala también lo siguiente.

La representación de los alumnos se rige por el artículo 47º de la Ley Universitaria N° 23733. Esta indica que para ser elegidos representantes en los diferentes órganos de gobierno de la Universidad, se requiere ser estudiante regular de ella, pertenecer al tercio superior del rendimiento académico, tener aprobados treinta y seis créditos, y no haber incurrido en responsabilidad jurídica por acto contra la Universidad, declarado por la autoridad competente. Además especifica que no existe la reelección, en ningún caso, para el período inmediato siguiente para el que fue elegido.

Entonces es una de dos, o todo este tiempo las autoridades de la universidad nos han estado viendo la cara, haciendo caso omiso de la ley; o la gente de UNIVERSIA a metido la pata terriblemente, o quien sabe, quizás adrede para generar cierta reacción en los lectores.

Lo cierto es que al parecer sería lo segundo, pues revisando los estatutos de la UNFV, la UNMSM y también la de la MOLINA, no se señala el rango de tercio superior como requisito para pertenecer al tercio estudiantil, lo único que señalan al respecto es:

Para ser representante de los estudiantes en los diferentes organismos de Gobierno de la Universidad, se requiere: ser estudiante regular de ella, no haber perdido la gratuidad de la enseñanza en los semestres lectivos anteriores por las causales que determina la ley, tener aprobados dos semestres lectivos completos o un año o treintiséis (36) créditos, según el Régimen de Estudios y no haber incurrido en responsabilidad legal por acto contra la Universidad. El período lectivo inmediato anterior a su postulación debe haber sido cursado en la misma Universidad.

Pero haber develado que se trata de una patinada de los editores de UNIVERSIA, no quiere decir que el asunto queda ahí. En realidad hay temas de fondo más interesantes, como por ejemplo, el hecho de reflexionar sobre la base de ese artículo si se debería exigir como requisito ser tercio superior para ostentar el cargo de representante estudiantil. Por otro lado, debe tener en cuenta que la ley a la que se hace mención es de la década del 80 y que actualmente se encuentra modificada en muchos de sus artículos, ¿pero acaso exigir excelencia académica en la representación estudiantil significaría un retroceso?. Naturalmente, si la ley no se hubiese modificado, un muchacho como yo, que estando sólo en segundo año, no se habría convertido en representante estudiantil, tan tempranamente.

Esto me trae a colación el caso de la congresista Hilaria Supa, quien fue vejada públicamente por el columnista Aldo Mariategui, como un claro ejemplo simbólico del poco conocimiento y nivel intelectual de los congresistas. Obviamente, el tema despertó muchas pasiones, pero el asunto de fondo era el mismo, ¿se requieren altos niveles cognitivos para ejercer el cargo de representación?. Considero que existe consenso político respecto a que cualquier individuo con uso de razón puede ejercer la representación en la medida en que sea legítimamente elegido, de ahí que muchos salieron en defensa de la congresista Hilaria, pues representa a su comunidad y es lo único que debe importar.

Pero volviendo a nuestra universidad, sucede algo curioso, pues estoy seguro que quienes votan por los asambleístas o consejeros universitarios no tienen la mas remota idea de quienes son, a lo mucho tienen cierta idea de quienes son los candidatos para el consejo de facultad, pero las dos instancias superiores, donde se discuten los temas de verdad, donde se necesita ejercer la verdadera representación estudiantil brillan precisamente por su carácter anónimo. La razón de ello lo explique en un ensayo que escribiera hace un par de años, y aunque hoy en día no me atrevería a sostener lo mismo, pues mis ideas sobre la representación han cambiado, considero que si debería haber una mayor preocupación por nuestra parte de saber a quienes estamos eligiendo.

Sin embargo, mientras la opinión pública en la Villarreal siga siendo débil, los canales para construir una democracia más sólida y exigente consigo misma, se verán también reducidos a este blog y este foro, sin duda entonces, necesitamos más canales de difusión y articulación de iniciativas, si es que se quiere hacer algo por la menguada política universitaria villarrealina, donde al parecer a nadie le importa si hay elecciones o no, total si todo seguirá igual con ellos o sin ellos.

viernes, 3 de julio de 2009

Por fin, documentos de trabajo en nuestra facultad.


Estimados amigos y colegas villarrealinos:

Les escribo para comunicarles que por fin pudo concretarse el proyecto “Documentos de Trabajo Facultad de Humanidades”, realizado por el Instituto de Investigación de la facultad, algunos profesores que se apuntaron con la iniciativa y el Centro de Investigaciones para el Desarrollo Cultural.

Este proyecto se realizó bajo la premisa de garantizar una serie de publicaciones periódicas de las investigaciones que se realizan en nuestra casa de estudios, en un tiraje corto (50 o 100 unidades) en un material elegante y presentable; que permita precisamente difundir nuestros trabajos y sacarnos del anonimato académico.

Así que están invitados para que puedan hacer llegar a la oficina de investigaciones de la Facultad de Humanidades sus artículos, ensayos o avances de tesis. La vieja excusa que tanto escuchábamos: “No hay dinero para publicar” ya no tiene ninguna razón de ser con la concreción de este proyecto, por lo pronto contamos ya con cuatro ediciones:

Sastres Indígenas en Lima del Siglo XVII
José Javier Vega Loyola / Serie Historia Nº 01

Porfirio Meneses y su obra literaria: Estructuras Semánticas y Paradigmáticas
Nora Fataccioli Rubio / Serie Lingüística Nº 01

Norbert Lechner y la Posmodernidad en el debate Latinoamericano

Osmar Gonzales Alvarado / Serie Filosofía Nº 01

Terrazas y Sistemas Hidráulicos Prehispánicos en la Cuenca del Chillón
Carlos Farfán Lobaton / Serie Arqueología Nº 01

Estos documentos están disponibles en la Oficina de Investigaciones de la Facultad de Humanidades o en el espacio de venta de libros de Yobani Gonzales, al módico precio de S/. 3.00 nuevos soles, para lo cual pediría su gentil colaboración para darle así sostenibilidad en el largo plazo a este proyecto.

Pdta.: No quisiera terminar esta nota sin hacer un merecido reconocimiento al maestro y amigo Augusto Ruiz, ya que sin su aporte y gestión no habría sido posible la realización de este proyecto.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Sobre el Coloquio de Historia 2008 en la UNFV

Me permitiré escribir sobre este tradicional evento en la Universidad Villarreal, porque considero que es necesario que se haga, pues hasta donde yo sé, no hay testimonio escrito del mismo. Ni actas, ni audios, ni videos. Silencios involuntarios atravesaron los últimos trece años, del ahora reconocido coesco. Fiel a nuestro tiempo, cedimos ante la arremetida de la imagen, la palabra escrita que es nuestra principal arma de combate esta ausente en esta ardua labor, su memorias no deberían quedar en el olvido, mas aún todavía si se tiene en cuenta que es un coloquio de Historia!!. Fotos, fólderes y afiches es lo que ha quedado. ¿una imagen dice mas que mil palabras?. Falso. Dice que hubo un primero, un segundo y sucesivamente, pero no recrea la experiencia, no la comparte ni la acumula, sólo dice que alguna vez se dio. No sabemos como, ni quienes, ni de sus logros o dificultades. Es momento de reflexionar entonces, es momento de escribir.

Que no se diga que escribo con mala leche, ni que soy el menos indicado, pues en realidad lo hago con la mejor de las intenciones y en una humilde calidad de asistente y ex – miembro de la comisión. He pasado por esa experiencia de organizar eventos y no una sino muchas veces, quizá por ello haya también en este escrito algo de autocrítica. Pero si es para construir o aportar, bienvenidos los comentarios. Afortunadamente, roza con los directivos del XIII Coloquio un aire de confianza que permite la soltura, probablemente conversemos en el salón de clase al respecto.

Haciendo un conteo rápido de la proporción que hay entre los ponentes según la institución de procedencia (Jóvenes investigadores no-docentes), pude anotar las siguientes cifras: UNFV: 9 Ponentes; UNMSM: 6 Ponentes; PUCP: 6 Ponentes. Lo cual puede resultar alentador a simple vista, pues es muestra de atrevimiento y producción por parte de los jóvenes villarrealinos, pero habría que comparar la cifra por lo menos con los 5 últimos coloquios para saber si el indicador manifiesta un crecimiento o un descenso en nuestra producción académica. Lo mismo respecto a investigadores de otras universidades, saber las tendencias nos ayudaría a medir el impacto que esta teniendo el coloquio fuera del local central.

Respecto al desarrollo y balance del evento, a mi parecer fue positivo. A excepción de un esperado debate en torno al libro “Batallas por la Teoria” que terminó siendo más bien un respetuoso dialogo entre colegas (Tito Livio, Carlos Flores y Rochabrun), aunque no por ello menos enriquecedor. Me queda en la memoria aún aquel concepto por el que más se batalló en la conferencia la “Abstracción” que vendría a ser lo mismo que la idea de “Extracción”, un proceso mental por el cual el científico social extrae cualidades o características de su objeto de estudio para luego proceder a interpretarlo y nominarlo, según sus observaciones y el utillaje mental del que disponga. Atrás queda la idea del científico que observa desde lejos sin involucrarse con el o los objeto(s), tratando de hallar la generalidad o el espíritu de los cuerpos, o también la del arquitecto de teorías que busca construir un cuerpo teórico lo suficientemente coherente y adaptable a los casos que se le presenten. En suma, lo que trataba de decir Rochabru, es que lo abstraído por el sujeto gozaría de tal particularidad al fin y al cabo que no tendría porque parecerse a ninguna teoría general, cuestión que no tendría porque restarle validez, en la medida en que el planteamiento gozará de esa coherencia interna que el método le exige y bajo la conciencia de que ese conocimiento no representa la totalidad del objeto, sino la interpretación de la parcela escogida.

Una pregunta interesante, que en cierta medida levanto chispa en Rochabrun, fue el reclamo que le hiciera Tito Livio, respecto a la ausencia de propuesta en su libro. Es decir, que era indiscutible la solidez teórica que deslizaba a través del libro el autor, era muy loable y digno de admiración, dado que muy pocos intelectuales han abordado semejante empresa. Sin embargo, quedaba cierta desazón en su negativa a aplicar todo ese cuerpo teórico al análisis de los problemas contemporáneos del Perú. Le reclamaba la ausencia del espíritu de Haya o Mariategui para señalar y proponer como lo hicieron ellos en su tiempo. Rochabrun fue enfático al respecto “Dejemos la política a los políticos”, el relato de su experiencia lo llevó a explicar su fracaso, ineficiencia y desencanto en ese terreno. No muestra interés por ser parte de la intelligenstia peruana, prefiere ser recordado como un intelectual a lo europeo, que aporta e influye, mas no mandar ni dirigir. En ese sentido, quedó mas o menos en claro, la espera aún de una obra del calibre de “7 ensayos” o “el antiimperialismo”, que explique y proponga para nuestro tiempo. Por ello, tanto Mariategui, como Haya continúan siendo las vallas que aun no han podido superar los intelectuales peruanos.

Quizá el último comentario que hiciera Rochabrun, nos llevaría a una reflexión en torno a la política y el espacio académico, comentaba pues, que durante su etapa de participante político se le criticaba mucho el hecho de preguntar, señalar y observar cosas que no eran “políticamente correctas” es decir, que por lo menos no debiera decirlas en público, lo cual le resultaba ciertamente frustrante pero comprensible. Aunque no se explicaba porque dicha práctica debía trasladarse y reproducirse en el espacio universitario, donde las preguntas acuciosas, intrigosas o exigentes son precisamente las que posibilitan la apertura hacia nuevos espacios de conocimiento. La universidad por medio de sus coloquios, simposios o charlas debiera ser el espacio por excelencia donde la razón se enfrente discursivamente al desafío del examinador, la intriga del curioso o la insolencia del ignorante. Creo que esa acotación es algo que debe tomarse como un jalón de orejas para el próximo coloquio dado que al parecer o bien no daban tiempo para las preguntas, o en caso contrario no había tampoco mucha voluntad por preguntar.

Me gustaría comentar también otras ponencias que se presentaron, pero el tiempo no me ayuda, por ello para terminar, considero que a estas alturas el coloquio, debe consolidarse ya de manera institucional, y con una perspectiva de largo plazo, ello implica el dejar un poco de lado el pensar en como repetir el plato para el próximo año y empezar a plasmar por escrito aquellas condiciones que permitirían realizar el XV o XVI Coloquio de Historia y como garantizar su crecimiento. También implica el dejar de creer en los “sujetos imprescindibles” o los que construyen en el imaginario estudiantil la necesidad de su presencia, para que las nuevas directivas asuman la responsabilidad académica que el coloquio exige. Las facilidades y motivaciones que puedan brindar las autoridades a los que asumen el reto y la responsabilidad de realizarlo resultaría sin duda beneficioso y estimulante. En suma, de lo que se trata es de dar el salto de una tradición ciertamente personalista a una institución moderna y planificada que pueda trascender a las generaciones y que pasado 5 o 10 años podamos volver y seguir viéndolo funcionando, no exactamente como antes, pues cada generación de base impregnaría su propio estilo, pero funcionando al fin y al cabo. Para un proyecto de esta envergadura que duda cabe que se hace necesario del conocimiento tradicional que tienen los experimentados, pero hay que tener la suficiente entereza también para desprenderse del mismo y echarlo a andar por si solo. Es decir dejar que siga su propio camino.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Elecciones Universitarias en la UNFV. Mucha Imagen, poco contenido.

Al principio estuve pensando en colocar el mismo título de aquella famosa novela, “Sin novedad al frente”; pero tampoco se puede ser mezquino, este año las banderolas estuvieron mas vistosas y mas grandes, a diferencia de años anteriores, donde la cosa era más misia y apenas colgaban algunas agrupaciones. Sin embargo, en Humanidades el nivel bajó notablemente, los creativos afiches que mostrará el año pasado el FIE, no volvieron aparecer, imaginamos que por un tema presupuestal, Pero más allá de eso, en todas las listas de humanidades no hubieron mayores novedades en las propuestas para este año, con la excepción de la lista 2 que propuso la institucionalización de los juegos florales, algo que particularmente no me parece relevante, ni necesario.

No obstante, en las demás facultades la cosa estuvo más entretenida, hubieron volantes a todo color, de campaña y de contracampaña (para que veamos que hasta para joder hay que invertir bien). En derecho y ciencias políticas incluso parece que yá se institucionalizó el debate estudiantil, pues se esta realizando de manera recurrente en los últimos años, lo cual es muy saludable, el problema es que muchos estudiantes confunden el debate con el chongo y las ideas con insultos, y eso es algo que aun no se corregido por parte de los organizadores, como diría mi amigo erick, la cosa es ganar a como de lugar.

Pero más allá de la imagen, también quedo en un vacío el contenido y el significado. Las propuestas distan poco o nada de lo que se ha venido proponiendo en los últimos 4 años, por lo menos de eso puedo dar fe. “Reforma del Estatuto, Fiscalización de todos los órganos de gobierno, Racionalización de los docentes y gestionar donaciones y libros para la universidad”. Curiosa y sospechosamente ninguna agrupación política mencionó el tema de la situación en la que se encuentran los decanos, denunciados por el diario Expreso, silencio absoluto. Algo que nos lleva a afirmar lo siguiente: si todos los años se propone lo mismo, es porque todos los años lo dejan pendiente o nunca lo llevan a cabo. Quizá el grupo ADES de ciencias sociales lo planteo de una forma más interesante por medio de sus trípticos y un discurso más académico, pero en el fondo no parece salir del libreto ya conocido: fiscalizar docentes permanentemente?? Revistas quincenales y gratis?? Buscarle trabajo a los buenos estudiantes??. Por educación leí 1 (una) propuesta interesante y novedosa, la implementación del voto directo y universal, que es todo un debate universitario, pero que normalmente nadie menciona. Pero el resto de propuestas de ese mismo volante dejaron mucho que desear: Construir una biblioteca central, Hacer un comedor universitario, realizar una auditoria de los últimos 7 años. No es que este mal, pero hay que tener un poco sinceridad y no subestimar al electorado, hay que ser concientes de las facultades que tiene la representación estudiantil y de las posibilidades de viabilización de los mismos, como diría Neira: uno puede ser pobre, pero no idiota.

Por último, hacer un “mea culpa”, por no haber podido realizar una interesante idea, que se nos había ocurrido para fomentar la opinión pública en la universidad, bajo el lema “Se busca representante estudiantil”, el tiempo fue nuestro tirano esta vez, será para el próximo año. Sin embargo esperamos que por medio de esta difusión por la red podamos generar una actitud crítica en los estudiantes políticos o “no políticos”, para reflexionar una nueva manera de hacer política, que se distinga de aquella política nacional de la que tanto renegamos.