miércoles, 13 de junio de 2007

Entre la legalidad y la desinformacion

Jorge Antonio Velarde Cespedes
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Si bien la toma de locales por parte de los alumnos es una medida, que tiene como consecuencias la perdida de clases (a veces por largo tiempo), es probablemente el accionar más común y práctica del estudiantado universitario, dejando de lado toda la vía legal y las conversaciones entre los estudiantes y las autoridades para dar un paso a una medida, algunas veces, violenta. A pesar de puede tener una legitimidad moral, sin embargo en gran parte no goza de un apoyo legal, solo en la medida en que tiene una base suficiente de apoyo, me detengo en esto para analizarlo mas, por es muy importante dentro de este "movimiento".

En gran parte de los casos de toma de locales, solo es un pequeño grupo (en el caso de la UNFV) el cual ejecuta la acción y el cual no pasa de entre 20 y 30 personas, este grupo a veces es parte de una facción política y muy pocas veces el estudiantado en general, en pleno consenso, siendo muestra de a veces una facultad o especialidad existen divisiones internas. Entonces la toma de locales es muchas veces muestra de una acción política disfrazada de malestar y/o reclamo de derechos, en este caso puede gozar de gran apoyo del estudiantado, pero al revisar o entrevistar (si es que se puede) a los integrantes a veces no todos están de acuerdo y es probable que los "dirigentes" estén direccionando en persona el pensamiento estudiantil, lo menciono porque he sido testigo de una de estas tomas (2006-II), pudiendo observar que a veces no obedecen a razones solo siguiendo la directiva: "nadie sale". Es muy seguro que veas al grupo dirigente o parte de ellos en otras manifestaciones o toma de locales y hasta frente a una marcha rumbo al congreso, estos activistas pueden responder ante una necesidad de un líder o tienen un apoyo ideológico dentro de las facciones dentro de una facultad, algunas veces tiene sus manifestaciones mucha veracidad. Entonces en esta toma de locales sale a luz problemas (puede ser la perdida de locales o manipulación de elecciones), del cual se desprende una problemática siempre presente: La información.

Muchas veces las personas que están al margen de la actividad política o de los problemas que existen dentro de la universidad, desconocen la toma de locales y las repudian, por la perdida de clases, etc. entonces se sorprenden de que existe tal problema y probablemente se sientan identificados con los estudiantes que ejecutan la acción, esto dependiendo de cual sea el problema y su magnitud, ya sea de facultad o a nivel macro, pudiendo apoyar, es por eso gran parte de las personas que participaron en la encuesta siguieron esta elección. Si bien apoyan las ideas no intervienen directamente. Algunos de estos "movimientos" tienen una dirección más particular, muchas veces por la política de una facultad, puede ser la "eliminación" de profesores opositores o el repudio de las autoridades que se eligieron. Muchos de estos problemas a veces son totalmente desconocidos para los alumnos, siendo indirectamente participes de apoyo a corruptos. Pero sin embargo van las siguientes preguntas ¿cuan legal es la toma de locales? ¿Esta medida terminara con éxito? ¿Se tomaran en serio las autoridades los reclamos?

La toma de locales en mi opinión no es un derecho, ¿existiría un derecho que pueda marginar o eliminar otros derechos?, no creo, primero es el derecho de estudiar, el Estado mismo vela por este derecho, pues existen personas que no tienen nada que ver o repudian la política, la universidad tiene como principal función es el de formar profesionales, estos que siguen esta directiva creerán que un grupo (muchas minoritario) les quitara este derecho. Segundo con la directiva: "nadie sale", va contra el derecho de libertad y de libre transito; no creo que sea una exageración pero puede existir un derecho así, seria similar a una toma de rehenes por parte de terroristas. Entonces existe un modelo de toma de locales que se debería tomar teniendo todas las garantías estudiantiles y constitucionales. Como uno sabe que una toma de locales es por el "bien" y no como manejo político, si las autoridades tomaran medidas contra los derechos estudiantiles, no seria legal reclamar por tal acción. Mi votación seria NS/NO, puesto que se requiere de una información de lo que ocurre en la universidad y que se agoten todas las medidas de negociación, entonces la toma de locales seria una medida extra-legal, como las manifestaciones pacificas.

2 comentarios:

Omar Jaimes dijo...

La toma de locales es de cualquier forma una medida de imposición por la fuerza, en tal medida no es, ni nunca será una medida amparada por la ley. Aunque por otro lado es completamente comprensible y en cierto modo justificable. Para ello no necesariamente requiere de legitimidad, mas si la suficiente fuerza para mantener la conflictividad por el tiempo que sea necesario. Por ejemplo, los militares solo necesitan el poder de sus armas para imponerse frente a cualquier institución o los partidos políticos necesitan de su capacidad de movilización social para imponerse frente a un régimen. En ambos casos no necesitan de alguna ley o consenso que les permita ejecutar sus planes, mas si de un buen discurso que les permita obtener el respaldo de los que no están involucrados. Como dicen por ahí tener la frente en alto siempre es importante para todo. Por ello, al parecer las “tomas de locales” por parte de los estudiantes, no serían mas que emulaciones de estas prácticas impositivas a las que frecuentemente recurren las organizaciones anteriormente mencionadas.

Por otro lado coincido contigo al mencionar que por lo general estas acciones políticas son disfrazadas de malestares y/o reclamos de derechos, yo añadiría el termino reivindicaciones, es decir el reclamo de algo que se cree por derecho les corresponde, es muy común oír esos términos dentro de los discursos de los manifestantes que se muestran despojados de algo y reclaman justicia para ellos, a como de lugar, pues dan por sentado que las vías legales de apelación no satisfacera sus demandas, ni les devolverá lo que consideran arrebatado.

Sin embargo, difiero contigo en la utilización del termino “repudio” hacia la manifestación, hacia los opositores o hacia la política en general. No se puede utilizar el termino tan alegremente, pues dicha palabra asevera un rechazo casi inmunológico, donde no hay cabida a la comprensión, ni razón que valga la pena. El individuo que repudia algo, lo rechaza de manera radical, por lo tanto no puede sentirse identificado con la causa por el simple hecho que se lo explique. Que un estudiante este inconforme con una autoridad no le impide dialogar con el o quizá hasta llegar a un acuerdo; o lo que es mas si repudiara la política ni siquiera se tomaría la molestia de pensar en una toma de local, debido que la política consiste en la acción sobre un asunto publico, su repudio lo llevaría en todo caso a la indiferencia y la inacción. Habría en todo caso que replantear un termino menos radical que el planteado para dar cabida a las posibilidades que considero se deberían tener en cuenta.

Sergio Gonzales dijo...

Yo pienso que no hay necesidad de colocar una ley para legitimar las tomas de locales, pues como bien explican son medidas de fuerzas y dificilmente seran tomadas en consideracion por los grupos de poder, en realidad lo que hace falta en la villa es un buen y organizado centro federado que articule nuestra tan desarticulada universidad, no les parece??